La traducción jurada es la traducción realizada y firmada por un traductor-intérprete jurado acreditado por el Ministerio de Asuntos Exteriores español. Tiene el mismo valor legal en España que el documento original.
Qué se traduce:
- El certificado de defunción extranjero junto con la apostilla (o legalización consular).
- Si el certificado incluye anexos médicos o documentos adicionales que vayas a usar en España, también.
Quién puede hacerla:
- Solo un traductor-intérprete jurado nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores.
- Cada idioma tiene su listado. El más común para residentes españoles: inglés, francés, alemán, portugués, italiano, árabe, holandés.
Cómo encontrar un traductor jurado:
- El listado oficial del MAEC está actualizado y filtrable por idioma y provincia.
- También hay agencias intermedias que coordinan traductores. Más caro pero más rápido.
- Muchos traductores trabajan en remoto: les mandas el original escaneado, te devuelven la traducción jurada por correo postal y/o digital (firma electrónica acreditada en 2025+).
Tiempos y costes:
- Tarifa típica: 40-90€ por certificado de defunción (1-2 páginas).
- Plazo estándar: 24-72 horas.
- Urgente (mismo día): sobreprecio 50-100%.
- Idiomas raros (chino, japonés, árabe): más caros y más lentos.
Una vez tengas la traducción jurada: ya tienes todo lo necesario para inscribir el fallecimiento en el Registro Civil Consular o Central (T-026) y, a partir de ahí, iniciar el resto del flujo (herencia, ISD, bancos, etc.) como si el fallecimiento hubiera ocurrido en España.
Aviso: en algunos países, los consulados españoles ofrecen el servicio de traducción jurada directamente o coordinan con traductores locales. Pregunta al consulado antes de buscar por tu cuenta — puede salir más rápido y barato.